Bruce Lee

Bruce Lee, nacido como Lee Jun-Fan (San Francisco, California; 27 de noviembre de 1940 – Kowloon, Hong Kong; 20 de julio de 1973), fue un destacado artemarcialista, actor, cineasta, filósofo y escritor estadounidense de origen chino, reconocido en el mundo entero por ser el renovador y exponente de las artes marciales dedicando su vida a dicha disciplina, buscando la perfección y la verdad, llegando a crear su propio método de combate, el Jun Fan Gung-Fu, que tiempo después y sumado a su concepto filosófico se llamaría, el Jeet Kune Do o «el camino del puño interceptor».3
Sus películas, entrevistas y principalmente su carisma e influencia, contagiaron y extendieron el auge de la pasión de las artes marciales por todo occidente, generando una ola de seguidores a través del mundo.3
Bruce Lee nació en Chinatown, San Francisco, un 27 de noviembre de 1940, en el año del dragón; sin embargo, Bruce se crió en Kowloon, Hong Kong, lugar donde comenzó a entrenar a los 13 años y de manera formal las artes marciales con el maestro de Wing Chun, Ip Man.4 Desde muy pequeño, apareció en películas interpretando a niños y posteriormente a adolescentes. A los 18 años, Bruce regresó a los Estados Unidos y llevó estudios de filosofía en la Universidad de Washington siendo un innovador y pensador aplicado a su arte; ahí estudió el pensamiento de algunos taoístas como Lao-Tsé y Chuang-Tsé,5 6 además, comenzó a entrenar a sus compañeros de universidad en el arte del kung fu chino.4
Durante ese tiempo, Bruce abrió su primera escuela, el Jun Fan Gung Fu Institute ubicado en Seattle; ya después, abrió dos escuelas más en Oakland y Los Ángeles.4 Rápidamente y en base a muchas de sus experiencias, Bruce comenzó a desarrollar nuevas ideas sobre el entrenamiento y las artes marciales, lo que condujo a la creación de su sistema, el Jun Fan Gung-Fu. Luego evolucionó el concepto filosófico de su propio método de combate y lo llamó, el Jeet Kune Do o «el camino del puño interceptor» del cual siempre pregonaba que no se le debía tomar como un simple “estilo” o “sistema” prefijado.4 Tiempo después se arrepintió de haberle puesto un nombre ya que eso lo convertía en un arte marcial más y desde ahí insistió en que el Jeet Kune Do era solo un nombre, haciendo hincapié en el “no estilo” o la “no forma”.7
Al mismo tiempo que hacía esto, Bruce se comenzó a convertir en una celebridad a través de la serie americana, The Green Hornet, además de sus posteriores y populares películas: The Big Boss, Fist of Fury, Way of the Dragon, Enter the Dragon y Game of Death, logrando la exposición de las artes marciales chinas al mundo occidental.4 Bruce se convirtió en un ícono reconocido en todo el mundo, especialmente entre los chinos.

Para saber más  de Bruce Lee

 

Bruce Lee hubiese cumplido este viernes 75 años. Mucho se ha escrito sobre esta leyenda de las artes marciales que abrió el Kung-Fu al mundo occidental cuando en China estaba mal visto enseñar este arte milenario a los extranjeros. Su repentina muerte a los 32 años aún continúa envuelta por la controversia y las teorías conspirativas, así como el de la presunta maldición que persigue a los varones de su familia. Su carrera fue meteórica y su leyenda permanece intacta a día de hoy. Por muchos imitadores que hayan querido emularle, nadie ha podido superar su destreza, ni mucho menos igualar su arte.

Su historia comienza un 27 de noviembre de 1940 (el año chino del Dragón) en un hospital de San Francisco, ciudad en la que su padre, que era actor, estaba de gira con la troupe de la Opera China Cantonesa. La madre, Grace Ho, de ascendencia chino-alemana, era una mujer católica y muy supersticiosa que decidió darle a su tercer hijo el nombre de Lee Jun Fan (que significa Protector de San Francisco) pero acabaron llamándole Pequeño Fénix, un nombre femenino en chino. Esta decisión se debe al temor que tenían sus padres de que existiera una maldición sobre los hijos varones de la familia. Y es que, según cuenta la leyenda, el padre de Bruce Lee fue maldecido y durante tres generaciones todos los primeros varones de su descendencia directa estaban predestinados a morir jóvenes. De hecho, el hijo primogénito de la pareja ya murió siendo un niño. El nombre de Bruce se lo puso finalmente una enfermera del hospital para evitar problemas con su certificado de nacimiento americano.

Su infancia y adolescencia transcurrió en Hong Kong, donde Bruce empezó a entablar contacto con el cine y con apenas dos meses debutó en un filme titulado Lágrimas de San Francisco. Sin embargo, no fue hasta los seis años cuando entró en el mundo del celuloide de manera profesional con Birth of Mankind (El nacimiento de la humanidad), un melodrama de los que estaban de moda en aquella época y en el que dejó patente su carisma y personalidad.

Bruce era un niño muy inquieto y muy expresivo (en algunas escenas ya mostraba su gesto característico de tocarse la nariz con los dedos). Posteriormente rodó otras trece películas con su nombre artístico, Li Shiu Loong (Pequeño Dragón), que le orientarían al estrellato. Ya de adolescente se metió en numerosos altercados y sus peleas callejeras le acarrearon muchos quebraderos de cabeza a su familia. Uno de sus rituales cotidianos era enfrentarse a otras bandas con armas y cadenas. El deseo de aprender defensa personal le empujó a comenzar a practicar Wing Chun Kung Fu, un estilo que luego le ayudó a desarrollar su propio método de combate, elJeet Kune Do, cuya filosofía sugería que el combate está siempre vivo y en constante cambio.

Con 18 años su padre decidió que volviera a Estados Unidos para reclamar la nacionalidad y alejarlo de la Tríada (mafia) china. Fue en el país de las oportunidades donde logró perfeccionar sus habilidades. Se instaló en Seattle y en 1961 empezó los estudios de filosofía en la universidad, especialmente atraído por el taoísmo. Tres años después abandonó la carrera para abrir su primer gimnasio y dedicarse en exclusiva a su entrenamiento personal y dar clases de kung Fu a todo aquel que quisiera aprender, eso sí siempre con la condición de que el corazón del cliente fuese “puro”. Muchos asiáticos pensaban que el hecho de que ofreciese clases a caucásicos era una práctica corrupta y Bruce recibió varias amenazas que no lograron amedrentarle. Es más, empezó a trabajar en una nueva técnica que iba a revolucionar las artes marciales: el golpe de una pulgada, nombrado así porque desde una pulgada, Lee podía proporcionar un tremendo golpe que podía derribar a sus oponentes. En este vídeo queda reflejado la destreza de Lee con esta técnica.