EL MAGNESIO

Hace más de 20 años que pululaba por mi casa un libro llamado “El magnesio, elemento nutritivo que puede cambiar su vida”. Se trata de un libro de 1968 cuya edición en Español es de 1980. Pues hará 4 o 5 años que me dio por leerlo e increíblemente está más de actualidad que nunca. No lo digo sólo porque cada vez somos más conscientes de que algo no anda bien en la “supuesta evolución”, porque haya sectores más preocupados por la enfermedad que por la prevención, sino porque es demasiado extraño que ahora que se supone vivimos más haya más canceres que antes…

Se dice que existe una relación directa entre la falta de magnesio y muchas de las enfermedades que sufrimos. El libro dice que en Egipto era difícil encontrar casos de cáncer y que las investigaciones han llegado a la conclusión de que la razón estriba en que allí había un adecuado equilibro entre la toma de magnesio y potasio: lo que no ocurre en ahora. En síntesis -según el autor- los cultivos han perdido magnesio y tomamos mucho más potasio:

“Si es correcta nuestra opinión de que el potasio juega un papel preponderante en la génesis del cáncer, podremos entender mejor el motivo de que el número de casos de cáncer se haya incrementado en tal alto grado: pues la generalización de uso de los fertilizantes químicos de hoy lleva al organismo del hombres y los animales mayor cantidad de potasio que antiguamente” “La ausencia de magnesio es el factor que permite que el potasio devenga tóxico”.

Recomienda el maíz como el alimento más rico en magnesio dentro de los cereales.
L CORAZÓN Y EL MAGNESIO

Si bien esta reconocido que el calcio es la chispa que enciende la llama del latido del corazón, al parecer es el magnesio al que se le atribuye un efecto complementario, no sólo en el tema del corazón sino también en todo el cuero: “El magnesio parece ser, en todo el cuerpo, el mineral de básica importancia en el control del modo en que se utilizan las cargas eléctricas para inducir el paso de los materiales hacia dentro y hacia fuera de las células”.

Se establece que ayuda a la tensión alta y que nuestro cuerpo está constantemente generando impulsos eléctricos. Aquí es donde el magnesio también tiene un importante protagonismo porque es el “regulador primario de la actividad eléctrica de nuestro cuerpo”

Al parecer el magnesio es muy sensible al calor, por lo que se pierde mucho en la cocina. De ahí que hay que recurrir a lo crudo para superar el desfase.

SOBRE LAS DEFENSAS Y EL MAGNESIO

Existe una relación directa entre el aumento de la capacidad de los glóbulos blancos para cargarse a “los malos” (bacterias…) y el magnesio. Es como si el magnesio le diera más poder en su lucha para combatir el mal de nuestro cuerpo…

Otra cuestión a tener en cuenta es la salud de nuestro nervios: “El magnesio funciona de otro modos para preservar la salud de sistema nervioso… No debe sorprender, que cuando el nivel de magnesio de una persona se halle por debajo de lo normal, los nervios sean incapaces de controlar funciones tales como el movimiento ocular, la respiración y los procesos mentales…”

Puedes consumir -por otro lado- suficiente magnesio y la glándula pituitaria no ayudar a su producción (la del magnesio…)

Se ha establecido al magnesio como un gran elemento determinante en los procesos vitales, ya es es un activador de muchas enzimas y en consecuencia juega un papel determinante para la producción de energía celular.

Seguro que si habéis llegado hasta aquí, os preguntaréis como consumir magnesio o que alimentos lo tienen. El germen de trigo, la levadura de cerveza, las semillas de girasol, la calabaza, las almendras sin cáscara, anacardos, nueces, pistacho, espinacas, remolacha, etc

En resumen te recomendamos leer el libro porque te descubrirá muchas cosas de actualidad.

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