El Rincon de pensar

Pablo Iglesias al Rincón de Pensar, de Risto Mejide

Grandes entrevistadores ha tenido nuestro país como Iñaki Gabilondo o Jesús Quintero. Ponemos estos como ejemplo de grandes entrevistadores, pero con un estilo realmente diferenciado. Y es que una entrevista puede ser muy diferente en cuanto al estilo del entrevistador, pero muy buena en cualquier caso. Lo importante en las entrevistas es conseguir que el entrevistado hable, que se suelte, o que se ponga nervioso y diga algo que no quería decir. Para llegar a todo eso hay muchos caminos y todos pueden ser igualmente válidos si se saben utilizar bien las herramientas.

Ahora aparece otro entrevistador con un nuevo estilo. Un estilo muy suyo por el que se hizo famoso en otros programas, ya hace mucho tiempo. Un estilo agresivo con el que también consigue llegar a sus objetivos y sacarle todo el provecho a sus entrevistas. A ese resultado final llegó con entrevistados  como Mario Conde, Baltasar Garzón o en el reciente especial sobre las elecciones catalanas, en el que entrevistó a siete hombres referencia de los principales partidos políticos que optaban al poder en el parlamento de Catalunya.

El sillón del último ‘Al Rincón de Pensar’ lo ocupó Pablo Iglesias (además de Carmen Maura). He de decir, siendo un habitual y seguir aficionado al programa, que he visto a Risto Mejido fuera de su estilo, muy alejado de su talante. En otras palabras, lo he visto muy blandito con Pablo Iglesias. Puede que en gran parte se debiese a la amistad o relación ‘whatsappera’ que les une. En el programa de las candidaturas para las elecciones catalanas ya se le había visto especialmente blando con Albert Rivera, con quien le une una gran amistad.

al rincon de pensar

Sobre el líder de Podemos poco que decir. Intentó aparecer relajado, contento, gracioso, amable y cordial. Pero se le nota tenso y cansado, algo que él mismo acabó por reconocer en la entrevista, tras una de las preguntas de Risto Mejide, en las que el ex crítico musical se refería al agotamiento que produce en la política. Quizás fue de los momentos en los que al líder de Podemos, ‘Coleta Morada’, se le pudo ver más sincero en su respuesta.

Y eso fue con lo que se quedó de la entrevista Pablo Iglesias, el momento en que más le hizo reflexionar. En cierto modo, a pesar de la falta de agresividad, Risto le consiguió introducir en su particular rincón de pensar. Se produjo una especie de reflexión sobre el desgaste en la política más que interesante. Pablo Iglesias se refirió a la cara del actual Felipe González. Un rostro lleno de oscurantismo, de cansancio, de amargura, que contrasta con el que el histórico líder socialista mostraba en sus inicios, allá por 1978 en plena Transición.

Algo parecido está sucediéndole a Pablo Iglesias. Y es que muy poco tiempo después de que empezase en la política (unos dos años) nada parece quedar de aquel chaval atrevido, descarado, con carisma sobre todo para los jóvenes, con fuerza y con mucha ilusión. Ha pasado de representar lo que representaba a ser uno más: a ser un político. El gesto se te amarga, la palabra se mide y los ojos se te llenan de bolsas. Y ese proceso lo está viviendo él, que además reconoce que no quiere pasar mucho tiempo en la política por esa razón. Y en eso sí se le vio sincero. Pablo Iglesias, en ocasiones, parece verse superado por todo lo que rodea a la política de alto nivel y quizás podría estar pensando anticipar su salida, como ya hizo Juan Carlos Monedero. Y vista su cara…no me extraña.