El secreto Bancario en suiza

Fin del secreto Bancario en suiza

El 29 de Octubre de 2014 cuando se reunieron el el Foro de Transparencia Global sobre intercambio de información los gobiernos de 51 países acordaron el intercambio de manera automática de información sobre las cuentas financiera. Este hizo para controla el fraude fiscal.

Falta de confianza en los bancos españoles, búsqueda de mayores rentabilidades, diversificación financiera o incluso tratar de reducir la carga fiscal. Muchos son los motivos que pueden llevar a un ahorrador a plantearse la apertura de una cuenta bancaria en una entidad extranjera, algo perfectamente lícito siempre que se cumpla con la legislación española.

Este tipo de productos, denominados «offshore bank accounts», han cobrado especial importancia en nuestro país durante los últimos años, cuando los temores derivados de la crisis financiera hicieron que muchos ahorradores se plantearan mantener su dinero a buen recaudo en un país con un sector bancario más sólido.

«La finalidad de estas cuentas es triple: ahorro de impuestos (para las empresas que decidan implementarse en el país), protección de bienes y búsqueda de privacidad», explica Gilbert Louiz, director ejecutivo de en Ginebra de la asesoría financiera Foster Swiss

Según los expertos, una de cada dos peticiones de información en cuanto a la apertura de cuentas bancarias en el extranjero tiene relación con Suiza, algo que atribuyen a que su situación geográfica en el centro de Europa ofrece una posición inmejorable como epicentro de actividades empresariales internacionales. Otras ventajas que los ahorradores encuentran en el país helvético son productos de inversión manejados por gestores financieros «estrella». Además, operar en el país alpino aún guarda otro atractivo diferenciador: permite diversificar los ahorros al mantener parte de ellos en francos suizos, una moneda muy solvente que, además de dar estabilidad al ahorro, permite ganar un dinero extra gracias a la fluctuación cambiaria.

«Si los tipos de interés son superiores podemos considerar su fin como inversión al que hay que añadir el tipo de cambio. Por ejemplo, si apostamos a que el euro siga bajando, como está ocurriendo ahora, y tenemos una cuenta en el Reino Unido en libras, estaremos ganando dinero al revalorizarse esta última moneda, pero ojo, puede pasar lo contrario», explica Antonio Gallardo, analista de iAhorro.
Otro motivo que puede hacer que se rechace una comisión rogatoria es que el delito por el que se persigue al titular de la cuenta no exista en el país al que ésta se dirige o que éste no sea castigado si se comete fuera de sus fronteras. «No todos los países reconocen la evasión fiscal fuera de su territorio como delito, como Suiza o Panamá, explican desde Foster Swiss. «Sí que se conoce como delito, blanqueo de capitales, ocultación de dinero, corrupción…cosa que no alimentamos, ni debe hacerlo ninguna empresa».
Pese a ello, los expertos recuerdan que tener una cuenta en Suiza no es ni mucho menos una práctica ilegal como tampoco tiene por qué ser ilegítima la procedencia del dinero que guarda. De hecho, los bancos helvéticos tienen prohibido por ley aceptar dinero que pueda tener un origen ilícito. Además, mantener una cuenta en Suiza no implica no pagar impuestos por sus rendimientos.

 

Asi que fin del secreto bancario en Suiza para los residente comunitarios es ya una realidad. La Unión Europea y el país helvético han llegado a un acuerdo para el intercambio automático de información sobre los ahorros, a partir de 2018. Para Bruselas se trata de un acuerdo “histórico”, que fomentará la transparencia fiscal y reforzará la lucha contra la evasión fiscal.

Los Veintiocho recibirán anualmente los nombres, direcciones, números de identificación fiscal y fechas de nacimiento de sus residentes con cuentas bancarias en Suiza, así como otra información financiera y del balance en las cuentas.

El Ejecutivo comunitario espera poder rubricar antes de finales de año el mismo tipo de convenios con Andorra, Mónaco, Liechtenstein y San Marino, con quienes negocia desde hace dos años.