Hombre Rico Hombre Pobre

Hombre rico, hombre pobre, representó toda una revolución televisiva en el año 1976 al consolidar de forma definitiva el formato de las miniseries en los EUA, tras algun escarceo anterior como la serie QB VII.

Hasta su aparición, las miniseries de duración limitada no existían, y en ficción había tres claras opciones. películas, comedias familiares de media hora o dramas de una hora por lo que este formato intermedio abrió un gran abanico de posibilidades que llega hasta nuestros días con ejemplos recientes como True Detective o Fargo.

Sin embargo, esta serie es recordada sobre todo por proporcionar a la mitología popular el primer gran villano televisivo, el malvado y avieso Falconetti, un siniestro personaje que cada semana les hacía pasar las de Caín a los protagonistas, y se convirtió en el favorito del publico, consiguiendo entrar en el lenguaje común para designar como Falconetti a alguien realmente malo, de forma similar a llamar Fittipaldi a alguien que corría mucho o Guruceta a un arbitro malo.

La introducción de personajes televisivos en el lenguaje de la gente ( con ejemplos posteriores como McGyver, Spock, M.A, etc) era el primer indicio que la televisión iba ocupando un lugar de privilegio entre las opciones de entretenimiento de la gente y en este sentido esta miniserie destaca entre todas las demás, como vamos a analizar en el apartado del recuerdo de cada viernes.

“Hombre rico” aludía a Rudy Jordache, un emprendedor que logra imponerse a las circunstancias adversas de su entorno y construye un gran emporio económico y político, mientras que su hermano Tom, representaba al “hombre pobre”, menos disciplinado y más rebelde, Tom se dedica al boxeo para poder sobrevivir.

Hombre rico, hombre pobre Imagen 3
El éxito de la serie provocó una secuela, Rich Man, Poor Man Book II que continuaba narrando las historias de la familia Jordache, después de la tragedia con la que acababa la primera parte. También provocó una segunda consecuencia, y es que afianzó la confianza de ABC en este tipo de proyectos (miniseries basadas en novelas de éxito) que había inaugurado con QB VII y que tras el texto de Shaw, continuaría con Raíces.

Los protagonistas de Hombre rico, hombre pobre son Peter Strauss y Nick Nolte (Rody y Tom Jordache, respectivamente) y a ellos les acompañaban Susan Blakely como Julie Prescott (el amor de Rudy), Edward Asner y Dorothy McGuire como Axel y Mary Jordache (los padres), además de William Smith como el malvado Falconetti, Robert Reed, Gloria Grahame, Kim Darby, Bill Bixby o Fionnula Flanagan. Para muchos ellos como Strauss y Nolte supuso el despegue de sus carreras.
El inicio: Irwin Shaw, fue un escritor de gran éxito a mediados del siglo pasado, encadenando best-sellers dentro del genero de novela rio, en el que describía la sociedad americana de posguerra a través de algunas familias y personajes a los que seguía durante muchos años. Su mayor éxito fue su novela Hombre rico, hombre pobre que publicó en 1970 y se convirtió en un autentico superventas.

La cadena ABC que ya había emitido la primera miniserie de la historia con QB VII, siguió interesada, y compró los derechos del libro, para continuar con el formato, debido a que su duración era demasiado larga para una película.

El guión se lo encargaron a Dean Riesner, el guionista de cabecera de Clint Eastwood, para el que pulía los guiones de muchas de sus películas como la saga de Harry el Sucio o La Gran Pelea.

Como era habitual en aquellos tiempos, Riesner se encargo de la escritura en solitario de los doce episodios de la miniserie, que finalmente fueron agrupados en nueve partes, por eso cuando veo en la actualidad a la gente alucinar con que Nick Pizolatto ha escrito en solitario, los ocho capítulos de True Detective, no dejo por menos de sonreír por la facilidad que tenemos de olvidar la historia.

La serie fue estrenada el mes de Febrero de 1976 , en pleno invierno, que es cuando la gente no sale apenas de casa y se convirtió de la noche a la mañana en un autentico acontecimiento social en los EUA, y sus nueve partes tuvieron unas audiencias estratosféricas.

La cabecera de la serie con la magnifica sintonia de Alex North y que nos presentaba a todo el enorme reparto, plagado de estrellas veteranas de la época dorada de Hollywood, es todo de un muestrario de lo mejor de esa época.