Hoya del Bierzo

Las médulas, tierra del oro, el otro nombre de la Hoya del Bierzo

La Hoya del Bierzo alberga muchos atractivos. Zona de paso entre Galicia, Asturias y la Meseta. Altas cumbres, montes Aquilianos, Ancares leoneses y fértiles vegas regadas por el Sil. Encrucijada de caminos donde roma encontró oro, y los monjes de la Edad Media un lugar aislado para huir del Mundo. Nuestro viaje nos llevará por monasterios, minas y castillos en esta comarca  de Castilla y León.

Hoya del Bierzo

Nuestro viaje arranca en Las Médulas, un laberinto de picachos hoyado por los romanos hasta lo imposible para extraer hasta la última mota de oro existente. Este yacimiento fue la mina de oro más importante que tuvo el Imperio en el siglo II después de Cristo. Ellos modificaron las técnicas, los astures antes del siglo I solo cribaban los lechos de los ríos, para sacar el mayor provecho posible.

hoyas del bierzo

Las médulas

A esa técnica le llamaron Ruina Montium y consistía en echar enormes cantidades de agua sobre las montañas para separar la arcilla la arena y las piedras y encontrar el preciado metal, eso se conseguía con esta técnica que movía toneladas de tierra de un sitio a otro, de ahí la apariencia de este lugar.

Desde el pueblo, se pueden visitar a pie dos cavidades llamadas La Cuevona y la cueva Encantada y con más riesgo desde el mirador de Orellán se puede acceder a la entrada de la cueva de Orellán asomada al vacío.

 

Hoyas del Bierzo

La cueva encantada

Nuestra siguiente parada será Villafranca del Bierzo. Para llegar hay que ir desde Carucedo, donde hay un lago que se creó como consecuencia de las técnicas de extracción antes relatadas. El castillo de Villafranca es de finales del XV y muy cerca está la iglesia de Santiago, templo románico, en cuya puerta se gana el jubileo si, de peregrino, la enfermedad o la imposibilidad permiten continuar el camino de Santiago. La iglesia de San Francisco podría haber sido fundada por San Francisco de Asís y el colegio de San Nicolás el Real del siglo XVI se alza junto a la Plaza Mayor. Y su calle del Agua está trufada de palacetes, caserones y conventos.

Hoyas del Bierzo

Castillo de Villafranca

Una de las joyas de la hoya del bierzo es el Monasterio de Carrecedo/Corullón. El Castillo y las iglesias románicas de San Miguel y San Esteban, siglos XI y XII, son muy interesantes y nos llevan de camino a el Monasterio de Carracedo que fue fundado por el rey Bermudo II y es panteón real desde el año 990.

Desde aquí, podemos adentrarnos en el Valle del Silencio. Este valle, regado por el río Oza entre riscos y bosques, esconde pueblos como San Esteban, Villanueva, San Clemente, Montes y Peñalba. En los montes Aquilianos está el pico de la Aquiana, lugar sagrado de los Celtas, de difícil acceso. Y subiendo hacia Peñalba está Montes de Valdueza, con ruinas del monasterio de San Pedro y varios pueblos abandonados.

Por último, Peñalba de Santiago, destaca como pueblo arropado por montañas donde parece haberse parado el tiempo en los tejados de pizarra y abre la parte más impresionante del viaje: El camino hacia las montañas por la brecha que escogieron los eremitas medievales para salir del Mundo.

La idea de disolver montañas enteras para sacar oro obligó a los ingenieros romanos a acometer unas tareas muy complicadas. Acumular ingentes cantidades de agua en la parte alta de los yacimientos para provocar riadas que derrumbaban, por las galerías horadadas por los obreros, parte de las montañas y eso requería canalizar todas las aguas de arroyos, deshielos… hacia el yacimiento. Es posible viajar entre estos entramados de canales con bastante dificultad. Si se observa la obra de canalización, estamos en realidad ante acueductos de casi 100 kilómetros.