Musica para compras

La música, motivadora de las compras

Ya sea en nuestro casa, en las compras o saliendo una noche de fiesta, el caso es que la música suena a todas horas. Sin embargo, hay un tipo de música, que muchas veces no parece relevante -hilo musical- que suena mientras hacemos una compra. Ni mucho menos es así. No es tan insignificante como parece y resulta clave a la hora de vender un producto. Tampoco es solo por pura diversión ni está orientada a hacernos más llevadera la estancia en un centro o en cualquier establecimiento. Y es que la música,  motivadora de las compras, influye más en nuestro cerebro de lo que creemos.

Los efectos de la música para compras sobre el consumidor está perfectamente estudiado desde que en 1928. La corporación Muzak comezó comercializar bandas sonoras específicas para centros comerciales, mejorando sus propias ventas en un increíble 17% en los establecimientos en los que se utilizaban estas bandas sonoras. Asimismo, los analistas pudieron comprobar como casi un 20% permanecía más tiempo dentro del establecimiento, comprase o no comprase.

Desde ese mismo momento, los estudios sobre el tema se dispararon. La música para compras fue ganando terreno. Las grandes y pequeñas empresas se dieron cuenta de que la música como motivador de ventas era un valor que había que estudiar e incorporar en cualquier estudio de mercado y en la aplicación de futuras estrategias comerciales.

Música para compras

Muchos de esos estudios han revelado dos puntos clave. Por un lado, si la música te gusta y te lo pasas bien escuchando una u otra canción, te concentras mucho o la tienes de fondo, con lo cual el tiempo pasa más lentamente. Por otro lado, la música que estás escuchando, si no te gusta, la música hará que la percepción de la música aumente en gran medida y que el tiempo se contraiga. La gente está de acuerdo en que el tiempo vuela cuando te estás divirtiendo… pero si te gusta la música y te concentras en ella, el tiempo pasa más lentamente. La música que no te gusta hace que el tiempo se contraiga y la música hace que la percepción del tiempo aumente. Al vendedor se le plantea un dilema: ¿es preferible utilizar la música para hacer más agradable la tienda o para hacer sentir a la gente que el tiempo pasa rápidamente?

¿Y qué sucede con el vendedor? A la hora de la verdad, al vendedor se le plantea un dilema clave en cualquier de sus reflexiones profesionales: ¿es preferible utilizar la música para hacer más agradable la tienda o, por otra parte, es mejor apostar por hacer sentirse bien a la gente y que el tiempo pase muy rápido?

Con estos mimbres, la corriente actual de ambientación musical de centros comerciales u otros establecimientos pasa por gestionar desde la raíz esas emociones y crea una marca, crear una propia identidad, provocando así que los clientes asocien casi por acto reflejo el estilo de música con nuestros servicios o productos, incitando de esa manera a la venta a través de esa relación de marca que el cliente establece en su mente.

En esta estrategia de ambientación, recurrir a sistemas audiovisuales resulta también muy importante para apoyar esa fidelización que se produce en la mente de un potencial cliente a través de la música. Los diferentes recursos audiovisuales que complementen el terreno musical, a través de un diseño atractivo, de una u otra gama de colores o de una u otra temática que refuercen la marca.  Esto podrá servir para conseguir un espacio comercial distinto y con mejores ratios de venta en tus relaciones comerciales.

Sin embargo, tamaña saturación de música ambiental también está provocando que nos volvamos cada vez más insensibles a ella. Su eficacia decae porque se usan en todos los sitios y no ofrece ninguna ventaja sobre la competencia. Por ello, existen compañías que proporcionan música a comercios, siendo la estrategia una línea marcada para hacer que los clientes escuchen la música de forma consciente y mucho más concentrados para que lleguen a asociar de la mejor manera determinada banda sonora con una tienda o marca en particular.