Neuronas espejo

¿Que son las neuronas espejo?

Según Wikipedia “Se denominan neuronas espejo, a una cierta clase de neuronas que se activan cuando un animal ejecuta una acción y cuando observa esa misma acción al ser ejecutada por otro individuo, especialmente un congénere.

Las neuronas del individuo imitan como “reflejando” la acción de otro: así, el observador está él mismo realizando la acción del observado, de allí su nombre de “espejo”. Tales neuronas habían sido observadas en primer lugar en primates, y luego se encontraron en humanos y algunas aves. En el ser humano se las encuentra en el área de Broca y en la corteza parietal.

En las neurociencias se supone que estas neuronas desempeñan una función importante dentro de las capacidades cognitivas ligadas a la vida social, tales como la empatía (capacidad de ponerse en el lugar de otro) y la imitación. De aquí que algunos científicos consideran que la neurona espejo es uno de los descubrimientos más importantes de las neurociencias en la última década.”

Fueron descubiertas por el Giacomo Rizzolati y su equipo de investigación de la Universidad de Parma en 1996 como uno de los mayores hallazgos de la neurociencia, otorgándosele el Premio Principe de Asturias de Investigación Científica en el 2011

En su libro Neuroeducación, el catedrático de Fisiología Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad  de Madrid Francisco Mora, nos comenta  dos estudios que se realizaron a este respecto:

1.En el primero, realizado  ya más de cuarenta años, unos maestros discutían sobre la importancia de tener en cuenta los aspectos emocionales como la empatía durante la enseñanza. En este sentido contrataron a un actor para que diera una clase con un alto tono emocional, que fuese entretenida, llena de entusiasmo y de acercamiento a su alumnado ―como se suele hacer en las obras de teatro―, pero con poco contenido académico, incluso mostrando los conceptos de forma algo confusa. A continuación se pidió a los alumnos que valorasen la tarea del docente, y la mayoría coincidía en que aquel «profesor» era un buen profesional.

2.El segundo trató  en ponerle a unos estudiantes durante unos minutos una serie de vídeos en los cuales aparecían grabaciones de profesores ―a los cuales nunca habían visto antes― dando clase. Más tarde se les pidió que clasificaran a estos maestros en buenos docentes o malos docentes, según lo que les había inspirado el vídeo. Lo sorprendente fue que cuando se comparó estas puntuaciones con otras de estudiantes que habían sido alumnos de estos profesores durante un mínimo de seis meses, la mayoría coincidían.