Fosfenos

Asistir al curso de fosfenosde la profesora Adriana Sorina y la verdad tengo que reconocer que me quedé impresionado.

Para los que no sepan que son los fosfenos os dejo el anterior enlace, y simplemente os diré que es una técnica inventada por profesor Lebefure para desencadenar una excepcional dinamización del pensamiento, mantener o reparar la salud emocional y profundizar en la consciencia sutil, todo ello mediante la estimulación neuronal producida con la luz natural a generar fosfenos y con la neuro sincronización, es decir, la activación ínter hemisférica a través de sonidos alternos. Podréis ver más en el anterior enlace.

Los fosfenos pueden servir para terapias, para emociones, más pedagogía incluso activación de la glándula pineal. Se ayuda de luz, Mantra, ritmo, Balanceo etc. Y aprendí que la técnica nos nada nueva sino que se basa en mucho conocimiento ancestral caído quedando en el olvido a pesar de su importancia. Todo ello basado en la importancia que la luz tiene en los seres humanos. Hay que apuntar que el ser humano siempre había tenido un contacto más natural con el sol hasta los últimos tiempos donde la tecnología nos ha ido robando esa naturalidadque a lo largo de los siglos hemos disfrutado los hombres.

Aprendiz diferentes ejercicio sy técnicas ya que la clase fue eminentemente prácticas, Lo que realmente nos sirvió para entender la profundizar estratégica.

Ejercicio contrario, no contraria mirando al frente mirando al fosfenos para el equilibro.

También aprendimos la importancia del ritmo y la cadencia y que nuestro cerebro la consecución de los objetivos nuestro equilibrio y que nuestro cerebro procesa cada una de manera distinta con un influjo distinto en nuestro ser.

Para la creatividad

para un ritmo de unos seis

Para ritmode 12

Las implicaciones del Fosfenismo en la práctica del Hoʻoponopono son amplias y espectaculares.

En primer lugar destacaremos la depuración del pensamiento que se produce en presencia del fosfeno. El fosfeno actúa como una verdadera lejía del pensamiento y del alma, literalmente limpia.

Es extremadamente sencillo y rápido observar la depuración del pensamiento mediante el fosfeno. Hagamos la experiencia.

Tomemos por ejemplo, una relación difícil, de esas que el solo recuerdo de la persona implicada genere estrés, esas personas que evitamos o que, de no ser ello posible, nos ponen en un estado de alerta, de defensa…

Hoʻoponopono es una técnica de sanación que tiene como base el concepto del perdón. Originariamente la práctica la realizaban los sacerdotes Kahuna para solventar los problemas de salud familiares.

Hoʻoponopono tenía como finalidad corregir mediante el arrepentimiento, la oración, la confesión y el perdón, los desordenes o errores de las personas que son los que provocan las enfermedades, es decir, enmendar una mala conducta. Tradicionalmente se utilizaba en el ámbito familiar para resolver problemas de relaciones y enfermedades de modo que la oración y el perdón restituyeran el equilibrio entre sus miembros y con los dioses y expiando la enfermedad, la tensión, el problema etc. que el error había provocado.

La kahuna lapa’au Morrnah Simeona extendió la técnica grupal a un entorno de sanación espiritual global, introduciendo el concepto del karma como elemento que hace revivir al individuo los agravios que antes él infringió a otro, y el concepto de creador al que se llega mediante la conexión de los tres yoes del individuo, superconsciente, consciente y subconsciente, y que limpia los errores con luz divina. Simeona no se ayuda de la mantralización.

Aunque la total popularización del Ho’oponopono llega con el libro Cero Limites de Hew Len y Joe Vitale, aquí la novedad es llegar a un objetivo de pérdida de los límites, a la no identidad. Len utiliza la mantralización de la fórmula: lo siento, perdóname, te amo, gracias y parte del supuesto de que todo lo que nos sucede es responsabilidad nuestra, es decir, los problemas no los generarían las circunstancias externas si no que serían producto de, en este caso sí como en el original Hoʻoponopono, producto de nuestros desordenes y errores. Así para cambiar nuestro entorno debemos limpiarnos, cambiarnos, a nosotros primero, de modo que incluso ese cambio repercutiría en el todo el mundo que compartiría la superconciencia. Hew Len hace gran hincapié en que lo más importante es limpiar para transformar nuestra realidad, limpiar para poner el contador a cero y así dejar fluir la energía.

Cuando se ve a alguien, por ejemplo, agresivo, lo que estamos viendo es nuestra representación de la agresividad reflejada en la otra persona y cuando se consigue limpiar esa experiencia se puede observar la realidad desnuda. La responsabilidad estaría en limpiar lo que ocurre en nosotros para que no suceda eso que nos afecta creyendo que viene desde el exterior cuando no es más que una representación, una experiencia personal que aflora desde nuestro subconsciente reproduciéndose según patrones adquiridos. Esos datos, según los llama Len, son susceptibles de ser limpiados y borrados para poner el sistema a cero evitando los datos en forma de recuerdos y patrones repitiéndose constantemente.

Son ideas que pueden resultar familiares para quien conozca un poco los principios de la mecánica cuántica de la que deriva el concepto de energía del punto cero que aparece del principio de incertidumbre de Heisenberg, a saber y de un modo muy sucinto, todas las partículas elementales son partículas y ondas, si conocemos la posición de una partícula no podemos determinar su momento (el producto de la velocidad por la masa), es decir, un observador puede saber o la posición exacta de una partícula o su momento, pero no los dos.

Entonces en el cero absoluto, si la partícula no se mueve, su momento y su posición deberían conocerse y así se violaría el principio incertidumbre por lo que debe existir algún movimiento, y toda oscilación tiene asociada una energía a su frecuencia, entonces aunque llegáramos hasta el cero absoluto (lo cual no es posible debido a la tercera ley de la termodinámica), las partículas seguirían moviéndose por su función de onda, es decir, existiría energía incluso en el cero absoluto.

Las implicaciones de las técnicas de Dr. Lefebure Methods en la práctica del Hoʻoponopono son amplias y espectaculares, para un practicante de Hoʻoponopono los fosfenos debería ser imprescindibles. En primer lugar destacaremos la depuración del pensamiento que se produce en presencia del fosfeno. El fosfeno actúa como una verdadera lejía del pensamiento y del alma, literalmente limpia. Es extremadamente sencillo y rápido observar la depuración del pensamiento mediante el fosfeno. Hagamos la experiencia. Tomemos por ejemplo, una relación difícil, de esas que el solo recuerdo de la persona implicada genere estrés, esas personas que evitamos o que, de no ser ello posible, nos ponen en un estado de alerta, de defensa.

Como de costumbre haremos un fosfeno, es decir, observaremos la lámpara del Dr. Lefebure durante unos treinta segundos, ya en el momento de la observación pensaremos en esa persona sin de momento, ningún esfuerzo por mejorar la relación, simplemente pensamos en ella durante la observación fija de la luz. Cerramos los ojos y en presencia del fosfeno recreamos el peor momento, el más desagradable y debilitante que hayamos tenido con esa persona prestando además, atención a todos los detalles de la escena, al tono de su voz, al nuestro, al lugar donde sucedió, a la temperatura, las ropas, los movimientos etc. recrearemos en fin, el máximo número de detalles colocando la escena en el interior del fosfeno si fuera posible, si no simplemente evocaremos el escenario olvidándonos del fosfeno.

Cabría esperar que la desazón, el debilitamiento y el estrés que el sujeto provoca en nosotros se amplificara, puesto que de hecho es el principio de la mezcla fosfénica, es decir, mezclar el pensamiento con el fosfeno transforma la energía de la luz en mayor dinamización del pensamiento, potenciándolo y reforzándolo, pues sí se potencia pero no para generar más entropía, en el caso de que se produzca una mezcla con un pensamiento debilitante o negativo el fosfeno, la luz interior, lo limpia, lo depura, lo lava literalmente de las manchas, de los datos negativos con los que lo grabamos.

Como acostumbro a comentar no es nada distinto a lo que las religiones no llevan diciendo por milenios, la luz nos guía y nos limpia. Habrá que recordar que estamos hablando de Hoʻoponopono que según Morrnah Simeona: limpia los errores con luz divina… Volvamos al fosfeno, pasados tres minutos de evocar el conflicto no es fácil detectar mejora pero tampoco como cabría prever, hay un empeoramiento del conflicto.

Si continuamos con el mismo proceder encadenando otro fosfeno, el tema cambia sutil, pero significativamente. Se empieza a valorar la situación desde otro ángulo, curiosamente aparecen aspectos de nuestra actuación personal que antes no habíamos valorado y que no ayudaron al buen discurrir del encuentro, a la vez que emergen también otros de la persona con la que vivimos el conflicto que no nos parecen tan traumáticos y que empezamos a relativizar, en definitiva durante estos segundos tres minutos de mezcla fosfénica, el asunto se percibe como no tan grave. Si continuamos con un tercer fosfeno empiezan a aflorar sentimientos de comprensión hacia la otra persona y la escena queda bañada con la cálida luz de la empatía. De continuar el proceso, nuestra luz interior, el fosfeno, acaba limpiando totalmente la enervación y el desafecto con la que empezamos el ejercicio, la lejía del alma ha actuado en el escenario del desencuentro.

Recordemos que el proceso que acabo de describir se realizaría sin necesariamente, una clara idea de mejora, es decir, se partiría de la pura evidencia de estrés sin intentar cambiarla, procediendo simplemente a mezclar.

Es evidente que si además le damos una dirección, una intención, el proceso se acelera. Cuando nuestra voluntad crea una predisposición a la empatía durante la mezcla y busca los elementos de encuentro más que los de desencuentro todo el proceso de depuración se enfatiza y mucho, pero a mi me gusta presentar primero la pura mezcla del fosfeno con el problema para que el alumno pueda constatar que incluso sin una predisposición evidente, el fosfeno depura el pensamiento, lo limpia.

Entonces es fácil intuir que uno de los objetivos más recurrentemente mencionados por Hew Len, limpiar y poner el contador a cero se ve enormemente facilitado con el puro fosfeno durante la práctica del Ho’oponopono sin, como acostumbro a recalcar, tocar nada, es decir, únicamente hay que mirar la luz fosfénicadurante treinta segundos para luego trabajar con el proceder habitual de la técnica del Ho’oponopono.

Así el fosfeno sería como el efecto Casimir que describe la fuerza de atracción a distancias muy cortas, al situar dos placas muy próximas surgen ondas con frecuencias distintas debido a la energía del vacío que antes mencionamos, el caso es que en el espacio entre las placas, las condiciones del contorno de las placas no permiten que se generen las mismas ondas que en las caras exteriores y ello provoca un diferencial entre la presión interna y externa, lo que hace que las placas se atraigan con una presión altísima. El fosfeno es un elemento intermedio entre dos mundos, el sutil y el físico actuando de puente comunicante, acercando dos realidades que parecen antagónicas y manifestando en su convergencia una energía extraordinaria. Pero ese no es el único aspecto en el que el Fosfenismo tiene la posibilidad de potenciar el Ho’oponopono.

Podemos crear mediante la repetición de la frase del Ho’oponopono lo siento, perdóname, te amo, gracias, un resonancia que genere formas en nuestra alma, del mismo modo que el polvo de licopodio esparcido en una placa metálica crea formas geométricas cuando la sometemos a una vibración sonora mediante un arco de violín. Formas en nuestra alma con el significado que implica la repetición rítmica del lo siento, perdóname, te amo, gracias. El Fosfenismo describe la importancia del funcionamiento rítmico y alterno del cerebro según demostró el Dr. Lefebure, esforzarse por mantener siempre una misma idea no es fisiológico, nuestro cerebro necesita ritmo, necesita alternancia interhemisférica. No es casualidad que cuando se busca la máxima concentración, la mayor introspección, lo mejor de nosotros, es decir, el contacto con lo sutil, ámbito de todas las religiones, se introduzca un ritmo en el pensamiento mediante la plegaria, rosario, letanía, le llamemos como le llamemos la repetición rítmica está presente en todas las religiones para darle un ritmo al pensamiento que facilite la comunión, en el caso de las religiones, con lo divino, creando un ritmo en la vida interior; la repetición rítmica de la frase del Ho’oponopono le otorga un poder organizador, dominador sobre los otros pensamientos de forma que el resto del ruido se subordina a ella tendiendo a disolver cualquier otro pensamiento sincronizando nuestro pensamiento con una información transcendente para limpiary llegar a difuminar los límites del yo y entrar así en la zona cero.

Es obvio que un elemento clave en esas repeticiones es la regularidad del ritmo, de la misma forma que las ayudas para lanzar un columpio deben ser en los momentos adecuados, de no ser así, el placentero balanceo que nos ofrece no tendría sentido, es decir, la frase la repetiremos con la máxima regularidad en el ritmo que sea posible. Y aquí interviene otro elemento extraordinario en la potenciación del Ho’oponopono, con la neurosincronización que nos ofrece la APP de Fosfenismo Brain Therapy conseguimos llevar a nuestro cerebro a un estado perfecto para la trascendencia mediante un ritmo preferente y alternativo de un sexto de segundo que estimula nuestros hemisferios y que nos sitúa en las condiciones mentales optimas para la mezcla de la oración mantralizada del Ho’oponopono.

Estaremos pues limpiando, depurando, en presencia de la luz interior, del chakra activado del tercer ojo, y con un estímulo neuronal rítmico favorecedor de las experiencias supranormales del espíritu, tal como describió el Dr. Lefebure en su obra al ritmo de las sexta parte. Es una experiencia extraordinaria que nos permite borrar, limpiar y conectar, de una forma maravillosamente consciente y que lleva a practicar el Ho’oponopono con una precisión dirección y calidad difíciles de imaginar para los que no conozcan el Fosfenismo.


Ejercicio para diluir el miedo con fosfenos

Observacion de la lampara 30 -40 segundos, con el fosfeno presente con los ojos cerrados encuentro en mis recuerdos el lugar donde me siento más seguro. Es simplemente una convicción personal de que allí en este lugar no me puede pasar absolutamente nada malo y me quedo alli hasta que acaba el fosfeno junto con el sentimiento de seguridad y paz.

Enlazo con una segunda observacion y en la presencia del fosfeno con los ojos cerrados me veo como disfruto y gozo del bienestar en ese lugar y me quedo así hasta que siento que el estado de calma y máxima seguridad me hace sentirme bien y fuerte.
Entonces pienso que todo ese espacio de seguridad se contrae y encoge a mi alrededor hasta convertirse en un punto diminuto de luz en mi corazón mientras todavía siento en mi cuerpo fisico esa sensación de seguridad y comodidad.



EL DESAPEGO ES EL ACTO MÁS DOLOROSO Y A LA VEZ, MÁS ELEVADO DEL AMOR INCONDICIONAL»

El desapego duele, duele mucho, duele porque hay que soltar lo que amas, dejarlo ir…
o eso creemos…ese dolor es mental; no es dolor, es sufrimiento…lo que nos hace sufrir es el miedo alimentado por el ego por la creencia arraigada de la posible pérdida, de una posesión que no existe, que no es real…Ya que no podemos poseer a alguien que no es nuestro, que nunca lo fue y que nunca lo será…
No nos pertenecen nuestros padres, ni nuestros amigos, ni nuestra pareja, ni siquiera nos pertenecen nuestros hijos…son seres libres e independientes, con su propio camino por recorrer, al igual que nosotros…por eso no hay que subyugar la felicidad de unos hacía los otros. Si no eres feliz tú sólo, no lo serás con nadie…
El apego es el controlador de todos los tiempos, el que te ancla en un presente ausente. Sin embargo, el desapego te mantiene en el aquí y el ahora…es soltar al otro, sabiendo, que pase lo que pase, TODO ES PERFECTO…
Y sí, puede que eso «nos duela mucho»…porque hasta ahora sólo nos enseñaron que éramos alguien si teníamos posesiones, de todo tipo…se olvidaron de decirnos que cuanto más poseemos, más esclavos nos volvemos…
Como dijo Frida Kahlo: «De nada sirve que la imaginación tenga alas, si el corazón es una jaula».
Por eso creo con firmeza que la independencia afectiva, es el mayor regalo que puedes hacerte, a ti y a tus seres amados…y cuando lo logras, entonces y sólo entonces, puedes gritar al Universo, que por fin has alcanzado la verdadera y plena libertad.

«Una vez empiezas a avanzar hacía el desapego, ya no existe camino de retorno…»

El Desapego es desprenderme de las cosas con facilidad, sabiendo que nada sale de mi vida si no es sustituido por algo mejor y eso, genera abundancia…..


Ejercicio diario para buscar la paz y tranquilidad

Esperar hasta que el fosfenos se vuelva azul

Con las manos cruzadas en el segundo Chakra hacer una respiración cruzada (seis segundos respirando, se segundos aguanto, y sus segundos exhalo


Ejercicio para conflicto con alguien:

Traer la imagen de la persona mientras veo el fosfenos, le digo todo lo malo o lo que le hace falta.

Observo la persona sin juzgar

Doy las gracias te libero de ti y médico verde


Para conectar contigo mismo hacer como si los dientes rechinaran, esto se pueda hacer con o sin fosfenos, obviamente mejor con fosfenos

Conflicto con alguien

Conflicto con alguien

Traemos a la persona mientras hacemos el fosfeno. Le dices todo lo bueno y lo malo o lo que quieras

Observas a la persona sin juzgar

Dar las gracias. Te libero a ti y me liberto a mi.

Balanceos

BALANCEO LATERAL: intuición. Refuerzo de la personalidad, lo que además permite liberarse del estrés.

BALANCEO VERTICAL: sueño en colores y ascensional. Despertar en el sueño, dirigir el sueño. Desdoblamiento. Viaje astral.

BALANCEO ANTERO-POSTERIOR: transformación del sueño en acción concreta.

BALANCEO en 8, en infinito: permite adquirir una fuerza más grande de carácter, así como una clarividencia sobre nuestro camino en la vida.

BALANCEO en HERRADURA: sueño iniciático (sueño durante el cual el sujeto recibe consejos sobre los ejercicios que debe practicar para llegar rápidamente a un desarrollo interior).

BALANCEO en ROTACIÓN: desarrollo del magnetismo. Conciencia y despertar de los chacras.

A continuación envio el ritmo para trabajar correctamente los balanceos, dura cuatro minutos.
A cada minuto hay un gong que avisa, el primer minuro es para hacer el fosfeno.

Ejercicio contra las ondas electromagnéticas

Para la protección de las ondas electromagnéticas de los móviles, de los wifi, tv, etc. vamos a tomar un papel y un lápiz, hacemos una observación a la lampara y cuando cerramos nuestros ojos, en la explosión del fosfeno, cuando sientes, hacemos un garabato, un dibujo sin poner mente en lo que nuestra mano dibuja y cuando lo hemos dibujado tiramos el lápiz al suelo- es un elemento psicomagico. El cerebro interpreta que algo he creado!

Inmediatamente abrimos los ojos y proyectamos el fosfeno, hasta que se acaba mientras repetimos nuestro pensamiento rítmico, la mezcla fosfenica:
me protejo contra cualquier radiacion electromagnética que emite este teléfono movil … o este aparato wifi… etc – puedes hacer tu proprio mantra con lo que sientes!

Para el movil lo vas a rehacer cada vez que hay una actualización completa del teléfono, ya que la información despues de una actualización es nueva, como si te acabaras de comprar el teléfono.

Para la casa vas a hacer exactamente lo mismo plasmando tu pensamiento rítmico en tu consciencia, en el fosfeno sobre el papel mientras dura el fosfeno: por ejemplo: este espacio queda completamente protegido contra cualquier energía densa, visible o invisible de este mundo o de otros mundos … o … haces la frase como tu sientas!

Para protegernos de todas las ondas que no vemos pero que están siendo liberadas constantemente en todo el mundo a nuestro alrededor hay que hacer cada mañana un fosfeno , estando de pie y hacemos un esfuerzo mental de pensar muchos muchísimos puntos de luz , como pequeñas estrellas que salen desde nuestro corazón y nos envuelve desde arriba hasta abajo a los pies y mientras tanto repetimos el mantra OM ! pero nuestros dientes harán un zumbido como de abeja, se tocaran ligeramente en un zzzzzz, lo que produce un cosquilleo en los oídos y en la fontanela.

Para algunos parece que bueno… es un fosfeno en el papel… no es nada serio… o vamos que va a hacer esto frente a la monstruosidad de las ondas, etc, etc…

Pero me gustaría que comprobaseis en vosotros mismos lo poderoso que es este trabajo!
Ya que estas solo TU con Tu esencia, con TU consciencia con TU pensamiento rítmico, con TU corazón sin ningún intermediario sin nada que pueda interferir en tu propio poder personal!

Confía en ti mismo , en lo que TU puedes hacer para TI y nunca entregues TU poder a nada ni a nadie!

También podemos trabajar el ritmo rápido, asi como lo vimos en el curso de kundalini:

Sentados sobre la punta de una silla, en el borde, hacemos un fosfeno y comenzamos a vibrar con el ritmo la sexta parte, primero una pierna, después la otra, un brazo, el otro brazo, el cuerpo entero vibra! después con los ojos cerrados hacemos un esfuerzo mental en imaginar muchísimos puntos de luz que salen de nuestro cuerpo y van hacia la pared que tenemos de frente , exteriorizamos nuestra energía y nuestra consciencia tocando literalmente la pared y antes de que acabe el fosfeno desde el ombligo como si tuviéramos un aspirador absorbemos nuestra energía otra vez dentro de nosotros.
Y recomenzamos , nos dilatamos en toda la casa y volvemos al ombligo, despues hasta la calle y volvemos al ombligo, hasta el lugar que queráis y siempre volvemos al ombligo.

Este ejercicio fortalece la energia personal , el aura y ademas favorece los viajes astrales que hacemos por las noches y cuales últimamente se estan amplificando.

Y por ultimo no olvidéis vibrar lo mas alto posible y no sentir en ningun momento en el corazón, en el plexo solar o en vuestro aliento, miedo! 🌞🌞🌞
Para los estudios no hay papelito!

Utilizamos el ritmo 1:1 , la repeticion de lo que estudias en presencia del fosfeno, cada 15 minutos refrescas la observacion de la luz.
Puedes grabar el texto con tu propia voz en una grabadora y escuchar lo que interesa con los ojos cerrados en presencia del fosfeno.
Tambien si entras el balanceo antero posterior o lateral de dorma natural, permite que tu cerebro tenga un masaje de esta forma tan natural.
Nunca estudies mas de 40 minutos seguidos, haz pausa, refresca y vuelve al estudio en presencia de la luz o en la terraza al sol.

Para conseguir lo que se desea

La repeticion ritmica de un pensamiento hace que se produzcan los milagros!

Busca en tu interior una frase corta , al acorde con lo que quieras y la repites todo el tiempo, cada vez que estas solo, cuando paseas o preparas el cafe.
El ritmo 1:1 ayuda muchisimo a llevar el ritmo en el pensamiento y ademas si en algun momento lo acompañas con un fosfeno – muchos fosfenos – y con balanceo antero posterior mejor que mejor.

Cuando iluminas el camino el andar es mas facil que ir a oscuras! Cuando aparecen los pensamientos parasitarios es solo volver al fosfeno, a la luz ! y a la concentracion en la repeticion en tu frase, en lo que te has propuesto.

Disxelia y Fosfenos

Uno de los muchos aspectos de mejora espectacular en los que la energía de la luz transformada en energía cerebral se manifiesta diáfana es en la dislexia.

Explica el Dr. Lefebure que un psicólogo escolar, aplicando la mezcla fosfénica con un niño de nueve años consiguió que éste pasara, en tres semanas, de leer treinta palabras por minuto a sesenta y cinco. Es normal que los creadores y los divulgadores de Dr. Lefebure Methods hablemos maravillas del fosfeno, pero la característica fundamental de la aplicación pedagógica de la luz es que los resultados son reproducibles y objetivables en cualquier persona que aplique la metodología correctamente y además en un corto espacio de tiempo, con la dislexia es si cabe, todavía más evidente que la luz actúa de un modo rotundo en la mejora de las pesonas que padecen dislexia..

En el caso del psicólogo escolar ¿cómo lo hacía? siempre fácil. Primero el niño con dislexia, leía las palabras, después con el fosfeno presente en su campo visual, las deletreaba y acto seguido las volvía a leer. Eso únicamente requiere la observación fija de la lámpara fosfénica durante treinta segundos para crear la estimulación cerebral manifestada en el fosfeno y poco más, la repetición habitual del texto a memorizar, en este caso del problema a solucionar.

Es obvio que los ejercicios logopédicos específicos para tratar la dislexia son irrenunciables pero aquí lo que estamos proponiendo es hacerlos con un empujón descomunal de energía cerebral que fecundará, amplificará y dinamizará los ejercicios habituales, todo ello con una inversión mínima de tiempo si entorpecer la dinámica de las sesiones de un profesional.

Cómo vencer la dislexia en 30 sesiones de Stéphanie Schultze una prestigiosa logopeda, es una pequeña muestra de la utilización de la luz natural, en este caso, recordemos que (como todo el mundo tiene cerebro y a las neuronas les gusta la luz, las posibilidades son infinitas), para vencer y tratar la dislexia, entre miles de profesionales que aplican el trabajo del Dr. Lefebure en el campo de la pedagogía.

Dice Stéphanie en el libro Cómo vencer la dislexia en 30 sesiones:

Este libro es un camino donde usted podrá, abandonar, o hacer abandonar, las viejas costumbres instaladas en lo que entendemos como DISLEXIA y cómo tratar la dislexia. Déjeme contarle cómo pude trazar este camino y proponer este gran paso pedagógico.

Trabajé como consejera pedagógica para la enseñanza de Francés realizando un proyecto destinado a la Comunidad Europea, estábamos muy satisfechos con los resultados más que asombrosos que obteníamos con las proyecciones de películas y de diapositivas, en pequeñas pantallas translúcidas. En efecto, sobre cuatro pequeñas pantallas, aparecían imágenes luminosas y ricas en colores.

Un día, el abogado de la empresa, vino a vernos y nos enseñó un pequeño libro, La mezcla fosfénica en pedagogía del Dr. Francis Lefebure. nos explicó rápidamente la importancia de la luz en los procesos de memorización como explica el Dr. Lefebure. La palabra luz puso en evidencia que estábamos utilizando sin saberlo, el fosfeno, lo que explica el asombroso éxito de nuestro método en la dislexia.

En la misma sala de proyección, delante de nuestras pantallas luminosas, hicimos entonces por primera vez de forma consciente, nuestro primer fosfeno. Más tarde nuestro grupo de trabajo se entrevistó con el Dr. Lefebure y así lanzamos nuestro primer estudio sobre el empleo del fosfeno en pedagogía. Hice así mis primeros pasos con la mezcla fosfénica con niños disléxicos con fracaso escolar. Tres semanas de aplicación me probaron su eficacia para tratar la dislexia: ¡esta luz era verdaderamente un instrumento, una ayuda pedagógica, excepcional!

El encuentro con el Dr. Lefebure tuvo lugar en 1976, y la primera imagen que miramos junto con el Dr. Lefebure me vuelve a la memoria con una precisión notable; la creía olvidada hasta el momento de escribir este libro, veintitrés años después, la imagen aparece clara, nítida sólo con plantearme esta pregunta: ¿cuál era esa imagen? Y mi recuerdo vuelve a la sala de proyección con una precisión asombrosa.

A finales de 1976 presenté, en el Congreso Mundial de Hipnopedia, mis trabajos y sus aplicaciones, en presencia de Dr. Lefebure.

Como pedagoga, maravillada por este instrumento fantástico de luz natural me planteé estas cuestiones fundamentales:

• ¿Qué sucede en el cerebro cuando se aprende y en qué momento debe intervenir el fosfeno? superar y tratar la dislexia

• ¿Cómo asegurarse que el sujeto capta la información y de que, rectificando ciertos errores, no se creen otros?

La acogida de esta investigación fue, en Francia, discreta. En el Hospital de Pitié-Salpétrière en París, me propusieron una colaboración en investigación, sin remuneración, durante seis o ocho meses, ¡unas condiciones demasiado difíciles para que pudiera aceptarlas! Fue en la Universidad de Salt Lake City que pude comprender mejor el proceso de encauzamiento de la información por el sistema nervioso central, y el mismo año, pude profundizar en mis investigaciones con unos seminarios en Harvard (USA). Siguieron años de aplicación y de puesta a punto; durante siete años participé en el Foro de la Pedagogía, en Troyes, donde presenté mi método, mis herramientas pedagógicas y las películas y las diapositivas creando fosfenos. En 1986, para transmitir mejor esta enseñanza, fundé la Unidad de Búsqueda y de Formación Neuropedagógica, que asegura la continuidad de la investigación, y los cursos de capacitación.

Mis conocimientos encontraron también una aplicación en mi trabajo de conferenciante en el Museo Nacional de Arte Moderno, donde trabajo específicamente con grupos de personas con dificultades (autistas, enfermos neurológicos y mentales). Con el fin de ofrecer más y perfeccionar mi trabajo con estas personas con dificultad, me formé durante dos años en Neurolingüistica en el I.F.P.N.L de París.

En fin, tres encuentros, en mi vida han hecho de piedra angular en mi camino:

• Berthold Brecht por la fuerza de la palabra.
• Marc Chagall por la composición y la estructuración de los símbolos por los colores.
• Francis Lefebure por sus trabajos sobre la luz.

Gracias a este método es posible superar y hacer desaparecer la dislexia, pero es importante, necesario e incluso indispensable, que utilicen las ayudas pedagógicas mencionadas a continuación y explicadas mejor más adelante. La mezcla fosfénica para superar la dislexia es el instrumento pedagógico más sencillo de utilizar, pero no hay que olvidad la expresión que se repite continuamente en el libro ¡mira la lámpara del Dr. Lefebure! El material necesario es una lámpara especial conforme a las normas de seguridad CEE, y creada y concebida únicamente al efecto de generar fosfenos perfectos, distribuida por Dr. Lefebure Methods.

Es una profesional una logopeda, especializada en el tema de la dislexia la que habla, los fosfenos siempre tienen este efecto impactante entre todos los que los utilizan sean profesionales o particulares.

Cuando llevamos la luz al interior de nuestro cerebro también podemos utilizarla en mejorar la disortografía. La ortografía depende en gran medida de la memoria motriz, existe una memoria muscular cuya característica es ser muy poco consciente o incluso completamente inconsciente, pero la ortografía depende de la memoria muscular. El procedimiento, otra vez es muy sencillo como en la dislexia, el niño escribirá tres o cuatro palabras en las que encuentre dificultad, correctamente. Tras ello mirará la lámpara fosfénica para provocar la estimulación neurológica y generar el fosfeno, como siempre durante treinta segundos, después observará la imagen creada en su campo visual con los ojos cerrados y si es posible colocándose un antifaz, entonces escribirá las palabras sin mirar, con los ojos cerrados y el antifaz puesto. Desarrollara de este modo la memoria y la inteligencia muscular desarrollando automatismos.

La presencia del fosfeno fortalece la memoria y la inteligencia digamos cinestésica, es decir, del movimiento, pero que está relacionada con la cenestésica, la sensación de la existencia del cuerpo, puesto que el fosfeno actúa no solamente sobre la memoria visual, sino también, como hemos visto, sobre la memoria auditiva, e incluso más sobre la memoria auditiva que sobre la memoria visual, lo cual muestra que, no porque el fosfeno sea un fenómeno visual, está especialmente ligado al pensamiento visual, a la imaginación visual; actúa sobre todas las memorias y, por lo tanto, ayuda a fortalecer la memoria y la inteligencia muscular.

En definitiva las aplicaciones, como antes comenté, son infinitas si entendemos que lo que la luz nos ofrece es un brutal caudal energético cual salto de agua en las más altas montañas que el fosfeno es una especie de central transformadora de esa energía y que luego con ella podemos, al igual que hacemos en nuestra casa, conectar diversos aparatos (aplicaciones del método) para muy diversos usos, aquí hemos hablado de la dislexia y la disortografía.

En el tratamiento de la dislexia se utiliza también y conjuntamente con el fosfeno la audición alternativa es decir, la estimulación interhemisférica mediante sonidos alternos que colocan al sujeto en un estado menta específico para memorizar, comprender, analizar, etc. es pues evidente que se trata de un instrumento imprescindible para asociarlo con los fosfenos en el tratamiento de la dislexia.